Equipamiento

Limpieza del sensor

Definición: La limpieza del sensor elimina las motas de polvo que se posan sobre el sensor (visibles como manchitas oscuras en las fotos, sobre todo en cielos lisos a diafragma cerrado). Se hace con perilla, hisopos específicos o en servicio técnico.

Casi todas las cámaras tienen "autolimpieza" por vibración al encender, pero no siempre basta. La forma más segura es la perilla de aire (sin tocar nada); si persiste, hisopos húmedos del tamaño de tu sensor; si tienes dudas, el servicio técnico.

Ejemplo práctico

Foto de un cielo despejado a f/16 con varias manchas grises siempre en el mismo sitio: polvo en el sensor. Tras un cambio de objetivo en un día ventoso: revisar y soplar. Antes de un trabajo importante: limpieza preventiva.

Cuándo usarlo

Cuando aparezcan manchas fijas en las fotos (más visibles cuanto más cerrado el diafragma) o de forma preventiva tras viajes polvorientos y muchos cambios de objetivo.

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Curiosidad

Para localizar el polvo: dispara a un cielo blanco uniforme a f/16-22 y mira la foto al 100%. Las motas saltan a la vista. A f/2.8 esas mismas motas casi no se ven (el diafragma abierto las "diluye").

Preguntas frecuentes

¿Es peligroso limpiar el sensor uno mismo?

Con perilla de aire, ningún riesgo (no toques con nada metálico ni soples con la boca). Con hisopos húmedos hay que tener cuidado y usar el tamaño correcto; si no te ves seguro, llévalo al servicio técnico.

¿Cada cuánto hay que hacerlo?

No hay regla fija: depende de cuánto cambies de objetivo y en qué condiciones. Mucha gente solo limpia cuando ve manchas en las fotos.

¿Por qué se ven solo a diafragma cerrado?

Cerrar el diafragma proyecta las sombras del polvo de forma más definida sobre el sensor; con el diafragma muy abierto quedan tan desenfocadas que apenas se notan.